Empezar a escribir este post no ha sido una tarea sencilla, pero creo que después de varios meses con el blog funcionando a pleno rendimiento es hora de aclarar mi opinión sobre este asunto. Además de dejar clara mi postura, quiero que este artículo sirva para despertar tu mente y llevarla a un debate que, por suerte o desgracia, será fácilmente trasladable a otros aspectos de la vida.

El problema

La principal razón de ser de este blog es demostrar que la cosmética es una disciplina que está por encima de las ideas sexistas y clasistas que se cuelan a diario en nuestra día a día. Por este motivo, defendiendo mi postura y opinión acerca de este tema, también estoy defendiendo el trabajo que realizo en este espacio.
En los siguientes párrafos te encontrarás con la realidad que nos rodea en forma de publicidad, promoción o diseños clasistas. Estas formas de marketing, entre otras, son las que intentan convencernos, como sociedad, de que tenemos que guiarnos en base a nuestro sexo a la hora de escoger nuestra cosmética y comprar solamente lo que desean un puñado de marcas.

Te diré que eso es totalmente falso, pues debes escoger la cosmética en función de tu tipo de piel y tus necesidades, y no guiarte por un color, forma o eslogan. ¿Acaso no existen cremas distintas para distintos tipos de pieles? Elige la que más te guste y olvídate del `for men´

Dicho eso, quiero explicarte por qué considero que las marcas de cosmética y diferentes establecimientos están echando por tierra todo el trabajo conseguido en los derechos de cada individuo, pues sus acciones se reflejan en el pensamiento general de la sociedad.

Desmontando el engaño ¿Solo para hombres?

La publicidad es la que afecta de manera más directa a los derechos de la cosmética unisex, convirtiéndose en este caso en el enemigo a vencer. ¿Te has fijado de qué color son los envases que anuncian los hombres? ¿Cuántos anuncios de maquillaje has visto protagonizados por un hombre? Pues ahí tienes una pequeña muestra, pero esto va mucho más allá de simples colores o modelos.

Los eslóganes utilizados en las diferentes campañas o en las redes sociales, son otro de los factores que están empeorando la situación. Son muchos los usuarios que siguen a las grandes marcas en sus redes sociales y día a día dan por normales mensajes y publicaciones clasistas. Y así nos la van colando poco a poco.

Sin ir más lejos, en el día de ayer pude ver una publicación en la página de Kiehl’s en la que se decía ”Saca el macho que llevas dentro….’‘ No pude contenerme y comenté esa publicación con todos mis respetos. Un par de horas después la marca reconoció que efectivamente no había sido una expresión acertada y rectificó su mensaje.

Otra forma de publicidad encasillada y sexista son esas cartas o emails que recibimos a diario. Si eres una mujer tal vez no te hayas dado cuenta, pero solo prueba a leerlo en mi situación y te darás cuenta de que estas comunicaciones están destinadas a las mujeres.

Vale, lo sé, la mayoría de los clientes pertenecen al género femenino, pero a día de hoy las tecnologías permiten hacer publicidad totalmente neutra o especializarse en función de quien la recibe, con lo cual esto ya no es una excusa.
Después están las marcas que para irse de modernas y actuales disfrazan sus intenciones, pero tienen un doble rasero para vender. Por un lado indican que todos sus productos son totalmente unisex, pero en su web existe la sección `hombre´, la sección más apartada, aburrida y sin gracia que te puedas imaginar.
¿Qué lógica tiene que una marca que vende productos unisex disponga de una gama específica para hombre? ¿En qué quedamos? Si realmente consideras tus productos unisex dilo orgulloso, y no tengas miedo de que los hombres no te compren, pues si tienes buenos productos venderás igual.

No todo está perdido

Por suerte existen otras marcas que sí que respetan los puntos anteriormente comentados. Por ejemplo, Lush, una marca que no hace distinción en ningún momento en sus productos, ni catálogo, ni publicidad. En su web no existe ese oscuro apartado para hombre.

Y volviendo a tomar como referencia a esta marca se puede ver que los envases negros pueden ser también para mujeres, y no es una cosa de colores. Gracias a la evolución podemos escoger lo que nos gusta sin temor a que sea rosa o azul, que huela a flores o a madera. 

Tenemos que aprender a defender los derechos que se han ganado con los años y pedir que se nos respete tanto como personas individuales como clientes. Gran parte del dinero que las marcas obtienen con nuestras compras, van destinadas a publicidad y por eso debemos reclamar que la publicidad refleje lo que necesitamos de una manera sensata, y no la utilicen para cambiar el pensamiento de la sociedad.
Así que, por favor, pidamos a esas marcas con campañas de marketing obsoletas, rancias, clasistas y sexistas que evolucionen, pues no todo vale para vender y mucho menos a costa de nuestros derechos.
El trato que nos ofrece una marca o producto no puede estar condicionado por nuestro sexo y, muy a mi pesar, es algo que sigo sufriendo a día de hoy cuando me acerco a determinados establecimientos a comprar, por ejemplo, mi crema facial favorita.
Y ahora que ya conoces mi opinión, quiero conocer la tuya. Los comentarios quedan a tu disposición para empezar un debate en el que tu opinión cuenta tanto como la mía.
Potisman
Este post ha sido redactado según el Código Básico.

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