En mi día a día muchas veces me he planteado qué es ser natural. Pues si realmente actuamos como nuestros impulsos nos ordenan pareceríamos de todo menos naturales. Así que, en cuanto a comportamiento, creo que es mejor no ser natural. En otras facetas o áreas la cosa cambia mucho y la palabra natural tiene tintes muy distintos.

Por ejemplo, en la alimentación; una de las áreas donde la palabra natural cobra más protagonismo y su significado es oro puro. En la cosmética, campo que abarca este blog, estamos empezando a conocer todo lo que esta palabra puede aportarnos.

La cosmética natural está presente en nuestras vidas desde tiempos inmemorables, pero si no quieres viajar tan lejos, solo tienes que pensar en los remedios caseros que, seguramente, tu abuela o tu madre, ponían o ponen en práctica. El beneficio de los productos naturales para calmar dolencias o problemas de salud está más que demostrado y parece que la industria cosmética empieza, por fin, a darse cuenta.
Si bien hubo un tiempo en el que los productos naturales eran rechazados y sustituídos por elementos químicos y sintéticos, hoy las cosas están cambiando a pasos agigantados. La principal cualidad de los productos de cosmética natural, es el uso de ingredientes tales como los aceites vegetales, aceites esenciales, verduras, frutas, cerelaes, miel, arcillas…
La formulación de estos productos permite obtener resultados asombrosos y, hasta hace poco, casi inimaginables. Por este motivo cada vez son más las marcas que nacen o evolucionan para dar respuesta a las inquietudes y demandas de los consumidores.
Las grandes compañías siguen trabajando de una manera que no se entiende dentro de la cosmética natural, pues este tipo de cosmética va mucho más allá de la formulación. La cosmética natural va unida y asociada a terminos como sostenibilidad, ética, responsabilidad o coherencia.
Y es por eso que dichas compañías no pueden hacer frente a nuevas empresas que han nacido o evolucionado hacia lo natural, disponiendo de pilares básicos que las definen como marcas naturales. Cosmética personal, adaptada al usuario, a pequeña escala, realizada con mimo y casi a medida.
Gracias a estas pequeñas empresas la cosmética natural está viviendo hoy en día su mejor momento. Cada vez son más los usuarios que se sienten atraídos hacia ella, bien por la falta de efectividad de la cosmética tradicional, o bien por todo lo que les ofrece esta nueva alternativa.
La falta de información y la ausencia de legislación que regule este tema, provoncan en el consumidor mucha confusión que se traduce en dudas o problemas para encontrar aquello que estamos buscando. De esta situación se aprovechan muchas marcas haciendose pasar por naturales y subiéndose al carro de lo ”verde”. 
Y solo hay una cosa muy clara, y es que si quieres tener poder de decisión necesitas disponer de toda la información posible a tu alcance, motivo por el cual he querido preparar una completa Guía de Cosmética Natural para Princiantes.
Esta artículo es el primero de una serie de post que estarán unidos entre si y proporcionarán una experiencia completa en este tipo de cosmética. Pero esta guía no solo está indicada para principiantes, así que si quieres compartir tu opinión o experiencia, no tienes más dejar un comentario.
En la próxima entrega podrás leer La línea roja de la eficacia cosmética. Si no quieres perderte ninguna entrega recuerda suscribirte al blog.
Potisman

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